La historia dos almas especiales destinadas a amarse, de dos almas gemelas. El dolor y el esfuerzo para conseguirlo, la esperanza y el valor necesarios para salir adelante, la belleza de nuestro mundo y de los mundos paralelos... Y la magia del amor.



jueves, 18 de agosto de 2011

Capítulo XI: Carta de Michael a su madre

Te echo de menos, mamá.
A los demás también, pero sobre todo a ti.
Recuerdo cuando era más pequeño, tenía malos sueños y tú te acostabas a mi lado, me abrazadas y me cantabas hasta que me dormía. Recuerdo cuando jugabas conmigo y más tarde descubrí que siempre dejabas que yo te ganase, ¡no es justo!
Eres perfecta. Eres hermosísima, preciosa, como una figurita perfecta de porcelana de esas que tiene Blanca en su casa. Eres dulce como los mangos, tus caricias son suaves como las plumas de los pájaros, tu risa suena aún más cristalina que las aguas que bajan de las montañas, y tus ojos hacen que parezca que las estrellas no brillan apenas. Tu recuerdo en mi corazón y en mi mente es una de las pocas cosas que me hace seguir adelante. Cuánto te debo, mamá… Mucho más que mi vida, mucho más que mis habilidades, mucho más que mis poderes mágicos. Te debo mis sonrisas, te debo todo el amor que tengo y que soy capaz de dar, te debo cada una de las cosas que sé hacer… Te lo debo todo.
Mamá. Tengo muchas preguntas. Tengo miedo, te echo de menos. Te necesito. Sé que te he desobedecido; lo siento…pero te aseguro que no pude resistirme. Ella es la más adictiva de las drogas, la fruta venenosa más deseable y letal, la flor carnívora más bella de todo el jardín. Me da mucho miedo amarla de esta manera, mamá, y sobretodo temo que ella no sienta lo que yo con tanta intensidad. Me da miedo el amor humano, no estaré seguro nunca de que sea un amor limpio de mentiras, traiciones, dolor y engaños. Y ahora, ¡ahora estoy completamente enamorado de una humana! Tal vez no te parecería del todo bien, mamá, pero lo entenderías. Aunque estoy seguro de que cambiarías de opinión al conocerla. Mi felicidad tiene nombre:
Blanca.
Preciosa, inteligente, dulce, pícara, misteriosa, cariñosa, sencilla, sensible, sensitiva… Podría llenar estas hojas describiéndola, y todos los adjetivos serían positivos. Ella es fantástica, mamá, ¡es simplemente perfecta!
Uno de los primeros recuerdos que tengo de este jardín es de ella. Me acuerdo perfectamente, cuando levanté la mirada para observar a mis captores y la vi allí de pie, mirándome horrorizada y con amor, con sus ojos color claro de monte. Y después, cuando caí al suelo, de pronto ella estaba ahí, no sé como, a mi lado; la cercanía de su rostro me produjo escalofríos, su contacto fue como aleteos de mariposas sobre mi piel seca, y su voz como el susurro del viento. Me tranquilizó y me prometió que me cuidaría, me demostró que podía confiar en ella, fue dulce y compasiva. Y desde entonces me cuidó y me mantuvo vivo, mamá.
Pero tengo que admitir que tengo miedo. Como ya te he dicho, no sé nada del amor humano. Nunca había dado un beso a nadie antes que a ella, nunca había tenido una relación con nadie ni nada así, ¡pero ella parece tan segura! Pero yo la amo, la amo con toda mi alma, y eso no puede ser malo de ninguna manera, ¿verdad?

Este sitio me está cambiando, mamá. Lo sé, lo noto, pero no sé si es para bien… Creo que no. Estar trabajando día y noche me agota, me pone nervioso y me estresa, me hace olvidar todo, y apenas tengo tiempo para nada. Estoy de mal humor muchas veces, muchas veces me siento triste y lloro, hay días que os añoro demasiado… A veces me parece que apenas hay cosas buenas en mi vida actual. Me gustaría hablar con los árboles, conocer a las demás criaturas prisioneras, disfrutar de la naturaleza, pasar mi tiempo libre con Blanca… Pero no puedo, él no me deja. Aún no te he hablado de mi amo. Se llama Dan y es el tío de Blanca; pero no se parece en nada a ella. Él es un monstruo, mamá, me intimida tan sólo mirarle a los ojos. ¡No tiene reparos, mamá! Me tortura de mil maneras (no dándome de comer, no dejándome descansar, prohibiéndome ver a su sobrina, haciendo que cocine para él, azotándome…) sin pudores, pero a la vez asegura que me ha cogido cariño… ¿Quién entiende a los humanos? Es un hombre cruel, duro y frío… pero puedo ver lo que hay en su interior. Recuerdo lo que me dijiste, que siempre hay que mirar en el interior de las personas antes de juzgarlas, y yo lo he hecho… Mi amo está asustado y, a veces, odia lo que hace, muy en el fondo. Alguna vez, mientras hacía alguno de sus encargos, le he visto en uno de sus ataques, cuando odia a todos, y a sí mismo por encima de nadie. Me abraza y llora, me pide perdón y reconoce que es un monstruo, pero al poco tiempo vuelve a tratarme fatal… No sé, es como… como una piedra geoda, ¿sabes? Tiene espinas por fuera, pero en el fondo es dulce… Creo que alguien tendría que ayudarle a ser más feliz y a ver su vida de un modo diferente; entonces cambiaría, no necesitaría cazar y tener criaturas a su servicio para sentirse bien, y todo iría mejor… No sé, tal vez estoy siendo demasiado ingenuo, y además nunca me atrevería a plantearle esta alternativa, ¡no sabes cómo se enfadaría, mamá!

Ya te he hablado de Blanca y de Dan… Ah, también quiero contarte sobre Lun. Es un elfo, un elfo de los bosques profundos, de la estirpe real… Siento mucha compasión por él, lleva prisionero aquí más de 70 años… Aunque por eso, nuestro amo le tiene mucho respeto… Pero pienso que ha pagado un precio demasiado alto por ser respetado y temido por Dan.
El primer recuerdo que tengo de él es en mi primera noche aquí, cuando estaba llorando, ¡no podía creerme lo que estaba pasando, las cosas habían salido demasiado mal! Lun estaba de pie, justo en frente mío, serio, altivo e inexpresivo, pero pude ver tristeza y compasión hacia mí en sus ojos. Luego, un poco después, muchas de las criaturas allí presenten comenzaron a curar mis heridas con su energía sanadora. Me quedé dormido, o me desmayé, no sé muy bien… Lo siguiente que recuerdo es la luna muy alta en el cielo estrellado (por lo tanto, varias horas después de mi llegada), y el majestuoso elfo Lun tomándome con delicadeza en sus brazos y acomodándome en mi árbol. Se sentó a mi lado y esperó.
A la mañana siguiente, cuando desperté al amanecer, él seguía allí, en la misma postura que la noche anterior. Probablemente ni habría dormido… En cuanto me moví apenas un poco y abrí los ojos, Lun me miró… Sus ojos me intimidaron entonces, profundos, sabios y algo rasgados, del color de las nubes cuando va a llover.
- Tranquilo, Michael.- me dijo cuando intenté incorporarme violentamente, asustado.
- ¿Qué es esto? ¿Dónde estoy?
- Estás a salvo.- me tranquilizó. Pero entonces recordé con angustia el día pasado, y volvieron a entrarme ganas de llorar. Lun pareció darse cuenta y me obligó a tumbarme de nuevo, apartando algunos rizos de mi frente, con cariño.
- No ha sido una pesadilla, ¿verdad?- murmuré, desalentado. Él no me respondió, tan sólo me miró fijamente.
- Me llamo Lun. Cuidaré de ti.- fue lo único que me dijo. Y hablamos poco más. Un rato después, él se marchó y llegó Blanca.

Casi me he acostumbrado a andar a pie. Es aburrido, doloroso y cansado, además de muy incómodo. ¡Apenas puedes ver nada por encima de tu cabeza! Me he visto obligado a llevar zapatos, porque sino me hago heridas en los pies. Al principio me costaba mucho mantener el equilibrio, utilizar las piernas para moverme y hacerme a la idea de que ya no tengo alas, pero bueno, me he acostumbrado.

Es completamente imposible que te llegue esta carta, ya que no tengo medios para enviarla y prácticamente no sé dónde está este jardín, por lo tanto estoy completamente incomunicado. Ojala pudiese volver a escuchar tu voz, a sentir tus caricias, a envolverme en tus abrazos. Pero volveré, lo prometo, y mientras tanto estaré bien. Blanca y Lun cuidarán de mi.
No te olvido, mamá. Te necesito. No dejes nunca de esperarme, te prometo que volveré. Espero que algún día puedas perdonarme por haberte abandonado. Te quiero.


Aquí la segunda parte de nuestro trato... Disfrutadla! :)

3 comentarios:

  1. Me han encantado los dos capítulos de hoy! Esta carta ha sido estremecedora, que bonita... cada vez me gusta más como escribes.

    Un besazo muy fuerte!

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  2. Gracias por tus apoyos constantes, Adia! Me alegro de que te guste, eres un cielo! Gracias y un beso!! :)

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  3. No puede ser! Que me ha encantado!

    Querida, al parecer siempre te las arreglas para llegarme al alma! Este capítulo es estremecedor y tierno a la vez. Me ha encantado. No. Lo que le sigue!

    Escribes de maravilla, linda. Y ojala puedas continuar pronto.

    Un abrazo enorme!
    Besos!

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